Ocho Secretos para Enseñar Arte a los niños en el Hogar
Por Mike Branch
Aunque la mayoría de los niños parece tener un amor innato por el arte, muchos padres que educan a sus hijos en casa se intimidan con el solo pensamiento de enseñar esta asignatura. Dios, el Gran Artista, nos ha dado a cada uno de nosotros un cierto nivel de gozo y habilidad creativa, pero con demasiada frecuencia las ocupaciones de la vida, las inhibiciones, las críticas, o la falta de entrenamiento nos privan de este deseo innato. Para evitar que esto les suceda a nuestros hijos, necesitamos enseñarles que sus talentos y sus dones provienen de Dios y que deben ser usados para celebrar su conocimiento de Él y la belleza de Su creación. Así que, ¿cómo desarrolla el deseo natural de los jóvenes para crear?
Edifique confianza expresando confianza
Desde el momento que los estudiantes comienzan su clase de arte debiese surgir una importante disposición al trabajo. El instructor establece el tono en cuanto a como los estudiantes se expresan en el papel, por la manera como se expresa para con los estudiantes. Es importante expresar un alto grado de respeto y confianza en sus estudiantes desde un principio y de allí en adelante. Su inclinación es a responder de la misma manera. Este enfoque también refuerza los asuntos del carácter tales como la diligencia y el estar atentos, que son importantes para muchos jóvenes educados en sus casas.
Enseñe destrezas paso a paso
Antes que un estudiante pueda aplicarle sombra a un dibujo de manera apropiada, debe dominar destrezas más básicas tales como el reconocer y dibujar sombras. Antes que pueda aplicar eso, debe tener la habilidad de controlar sus líneas. Ayudarles a los estudiantes a dominar cada paso a lo largo del camino refuerza el orden y les guía hacia el éxito acumulativo. Cuando pinten, primero haga que sus estudiantes usen los colores básicos. Luego, haga que mezclen un poco de blanco con el color. Cuando miren como aquello se mira en el papel, haga que añadan más pigmentos para ver como la luz y las sombras aparecen en la página. Haga que cada estudiante complete el paso antes de seguir adelante.
Aliente mientras reorienta
A medida que los estudiantes ven las obras de un artista consumado, o quizás se comparan con sus propios hermanos o con otros estudiantes, es importante guardarles del desaliento. Visite a sus estudiantes mientras trabajan. Anímeles, respondiendo al esfuerzo que cada niño está haciendo. Si un estudiante parece frustrado o confundido, vaya rápidamente al rescate con “¿Qué pasaría si intentáramos un poco de esto?” Es vital que estimulemos rápidamente a cualquier niño que muestre la más mínima muestra de dificultad o desaliento.
Inspire la creatividad apreciando la creatividad
A menudo los estudiantes se consideran poco creativos. Sin embargo, con el acompañamiento apropiado usted puede comenzar a ver las maneras en las que han sido dotados de manera única. Por medio de las observaciones personales y sinceras, y el elogio con respecto al trabajo de su estudiante, abre usted importantes puertas hacia la manera en que se siente respecto a su propia creatividad.
Enseñe más allá de la ‘habilidad natural’
Los niños, adecuadamente instruidos, pueden aprender a pintar y dibujar. Necesita alejarlos de la idea de que los artistas nacen con alguna habilidad especial. En lugar de eso, ayúdeles a entender que es un proceso de aprender destrezas y de combinar apropiadamente esas habilidades. Con la instrucción paso a paso, la práctica y el elogio, cada niño puede desarrollarse un poco más de lo que inicialmente piensa que puede. Qué alentador es cuando le oye a un niño decir, “¡Puedo hacer esto!”
Disfrute la obra de cada estudiante
A medida que ayuda, especialmente a un niño propio en su progreso, puede encontrarse valorando su obra según sus propias expectativas. A partir de ese punto solo hay un corto paso para perder su habilidad de llenar la necesidad específica de estímulo e inspiración para ese estudiante. En lugar de eso, busque maneras de disfrutar verdaderamente de la obra de su estudiante. Enfóquese en los avances. Comparta esos momentos cuando su niño “ve” por primera vez todas las sombras de verde en un árbol, o las sutilezas en el cielo. Cultive esas semillas de creatividad y apreciación, y con seguridad que crecerán con el tiempo.
Tome en consideración los recursos ya preparados
¿Qué ha de hacer una madre cuando ella misma no se ha preparado extensamente en el entrenamiento artístico? ¿Y si se usa la misma estrategia empleada en otras disciplinas? Confíe en que el currículo llenará el vacío cuando se sienta inadecuado. Un texto de arte debe ser una guía de la cual usted aprenda a dibujar, pintar, rotular, etc. Probablemente la mejor fuente para seleccionar el currículo es preguntar directamente a sus amigos que están educando a sus hijos en casa qué programa ha sido efectivo en sus hogares. Trate de buscar objetivos específicos de aprendizaje al seleccionar el currículo. Cuando revise una lección pregúntese, “¿Qué estará aprendiendo exactamente el estudiante en esta asignación?” Como en cualquier otro aspecto de la educación, los fundamentos son los bloques de construcción en el arte. Por lo tanto, busque un programa que instruya con un enfoque tradicional – “renglón tras renglón, línea sobre línea.”
Recuerde el cuadro más grande
Como maestro en su propio hogar, ¡usted sabe que la enseñanza es trabajo duro! Habrá ocasiones en que usted y sus estudiantes se sentirán sobrecargados. El secreto para completar la larga carrera es digno de tenerse en mente: Recuerde el cuadro más grande. Regrese a su visión de depositar su vida y sus talentos artísticos y de enseñanza en las manos de Dios. Al reenfocarse constantemente en el propósito de su vida a través de la oración, el estudio de la Biblia y el dar gloria a Dios por los resultados estará juntando esa fuerza y esa perseverancia para continuar. A medida que se enfoca en el cuadro más grande, la inspiración, el aliento, la confianza - ¡y el éxito! – se abrirán paso por sí mismos.
Mike Branch es un padre de Ft. Worth que educa a sus hijos, cuatro en total, en casa. Ha dado instrucción a una clase de estudiantes en los hogares usando el video Cuán Grande Es Él y los materiales del estudiante.
Por Mike Branch
Aunque la mayoría de los niños parece tener un amor innato por el arte, muchos padres que educan a sus hijos en casa se intimidan con el solo pensamiento de enseñar esta asignatura. Dios, el Gran Artista, nos ha dado a cada uno de nosotros un cierto nivel de gozo y habilidad creativa, pero con demasiada frecuencia las ocupaciones de la vida, las inhibiciones, las críticas, o la falta de entrenamiento nos privan de este deseo innato. Para evitar que esto les suceda a nuestros hijos, necesitamos enseñarles que sus talentos y sus dones provienen de Dios y que deben ser usados para celebrar su conocimiento de Él y la belleza de Su creación. Así que, ¿cómo desarrolla el deseo natural de los jóvenes para crear?
Edifique confianza expresando confianza
Desde el momento que los estudiantes comienzan su clase de arte debiese surgir una importante disposición al trabajo. El instructor establece el tono en cuanto a como los estudiantes se expresan en el papel, por la manera como se expresa para con los estudiantes. Es importante expresar un alto grado de respeto y confianza en sus estudiantes desde un principio y de allí en adelante. Su inclinación es a responder de la misma manera. Este enfoque también refuerza los asuntos del carácter tales como la diligencia y el estar atentos, que son importantes para muchos jóvenes educados en sus casas.
Enseñe destrezas paso a paso
Antes que un estudiante pueda aplicarle sombra a un dibujo de manera apropiada, debe dominar destrezas más básicas tales como el reconocer y dibujar sombras. Antes que pueda aplicar eso, debe tener la habilidad de controlar sus líneas. Ayudarles a los estudiantes a dominar cada paso a lo largo del camino refuerza el orden y les guía hacia el éxito acumulativo. Cuando pinten, primero haga que sus estudiantes usen los colores básicos. Luego, haga que mezclen un poco de blanco con el color. Cuando miren como aquello se mira en el papel, haga que añadan más pigmentos para ver como la luz y las sombras aparecen en la página. Haga que cada estudiante complete el paso antes de seguir adelante.
Aliente mientras reorienta
A medida que los estudiantes ven las obras de un artista consumado, o quizás se comparan con sus propios hermanos o con otros estudiantes, es importante guardarles del desaliento. Visite a sus estudiantes mientras trabajan. Anímeles, respondiendo al esfuerzo que cada niño está haciendo. Si un estudiante parece frustrado o confundido, vaya rápidamente al rescate con “¿Qué pasaría si intentáramos un poco de esto?” Es vital que estimulemos rápidamente a cualquier niño que muestre la más mínima muestra de dificultad o desaliento.
Inspire la creatividad apreciando la creatividad
A menudo los estudiantes se consideran poco creativos. Sin embargo, con el acompañamiento apropiado usted puede comenzar a ver las maneras en las que han sido dotados de manera única. Por medio de las observaciones personales y sinceras, y el elogio con respecto al trabajo de su estudiante, abre usted importantes puertas hacia la manera en que se siente respecto a su propia creatividad.
Enseñe más allá de la ‘habilidad natural’
Los niños, adecuadamente instruidos, pueden aprender a pintar y dibujar. Necesita alejarlos de la idea de que los artistas nacen con alguna habilidad especial. En lugar de eso, ayúdeles a entender que es un proceso de aprender destrezas y de combinar apropiadamente esas habilidades. Con la instrucción paso a paso, la práctica y el elogio, cada niño puede desarrollarse un poco más de lo que inicialmente piensa que puede. Qué alentador es cuando le oye a un niño decir, “¡Puedo hacer esto!”
Disfrute la obra de cada estudiante
A medida que ayuda, especialmente a un niño propio en su progreso, puede encontrarse valorando su obra según sus propias expectativas. A partir de ese punto solo hay un corto paso para perder su habilidad de llenar la necesidad específica de estímulo e inspiración para ese estudiante. En lugar de eso, busque maneras de disfrutar verdaderamente de la obra de su estudiante. Enfóquese en los avances. Comparta esos momentos cuando su niño “ve” por primera vez todas las sombras de verde en un árbol, o las sutilezas en el cielo. Cultive esas semillas de creatividad y apreciación, y con seguridad que crecerán con el tiempo.
Tome en consideración los recursos ya preparados
¿Qué ha de hacer una madre cuando ella misma no se ha preparado extensamente en el entrenamiento artístico? ¿Y si se usa la misma estrategia empleada en otras disciplinas? Confíe en que el currículo llenará el vacío cuando se sienta inadecuado. Un texto de arte debe ser una guía de la cual usted aprenda a dibujar, pintar, rotular, etc. Probablemente la mejor fuente para seleccionar el currículo es preguntar directamente a sus amigos que están educando a sus hijos en casa qué programa ha sido efectivo en sus hogares. Trate de buscar objetivos específicos de aprendizaje al seleccionar el currículo. Cuando revise una lección pregúntese, “¿Qué estará aprendiendo exactamente el estudiante en esta asignación?” Como en cualquier otro aspecto de la educación, los fundamentos son los bloques de construcción en el arte. Por lo tanto, busque un programa que instruya con un enfoque tradicional – “renglón tras renglón, línea sobre línea.”
Recuerde el cuadro más grande
Como maestro en su propio hogar, ¡usted sabe que la enseñanza es trabajo duro! Habrá ocasiones en que usted y sus estudiantes se sentirán sobrecargados. El secreto para completar la larga carrera es digno de tenerse en mente: Recuerde el cuadro más grande. Regrese a su visión de depositar su vida y sus talentos artísticos y de enseñanza en las manos de Dios. Al reenfocarse constantemente en el propósito de su vida a través de la oración, el estudio de la Biblia y el dar gloria a Dios por los resultados estará juntando esa fuerza y esa perseverancia para continuar. A medida que se enfoca en el cuadro más grande, la inspiración, el aliento, la confianza - ¡y el éxito! – se abrirán paso por sí mismos.
Mike Branch es un padre de Ft. Worth que educa a sus hijos, cuatro en total, en casa. Ha dado instrucción a una clase de estudiantes en los hogares usando el video Cuán Grande Es Él y los materiales del estudiante.







0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada