No, no se equivoque. No quiero hablarles de George Bush, el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, sé que es muy influyente y poderoso, pero no es el más importante. Tampoco les quiero hablar de Bill Gates, se que tiene muchísimo dinero y claro, es muy poderoso, pero no es la persona más importante de este mundo.
Les quiero hablar de un anciano que vive en una remota provincia de un lejano país. Es analfabeto, así como lo lee, jamás en su vida tuvo la oportunidad de aprender, nació lisiado de las extremidades inferiores y pensaron que sería una pérdida de tiempo, por ello, desde pequeño le enseñaron ciertos labores manuales que podía realizar, un oficio que le diera para comer, sin más, cuando fuere mayor.
Jamás ha salido de su región, no ha viajado, no conoce el mundo, sólo puede ver las noticias desde su viejo televisor. Pero les aseguro que él es la persona más importante y más influyente sobre la faz de la tierra. Tengo como probarlo.
Un día éste hombre realizó la hazaña más espléndida, hizo estremecer al mismo cielo. Movió sus influencias al máximo nivel y logró que aún las autoridades de su país cambiaran de parecer, sin siquiera hablarles personalmente, no fue necesario.
Pero, ¿Quién es? Se preguntarán, pues es nada más y nada menos que un hombre entregado a la oración y comunión con el Ser más importante del universo, Dios. Y aunque no lo crean, existen muchos hombres y mujeres, que detentan ese cargo hoy en día. ¿Quieres ser uno de ellos?
Pues si eres un hombre o mujer de oración, que entregó su vida a Jesucristo, arrepintiéndose de todo pecado. Si tienes plena comunión con el creador de “todo”, si aún los ángeles te sirven, si la naturaleza está a tu disposición para cumplir tu propósito de vida, si sabes que te espera una mansión allá en el cielo, entonces eres uno de ellos.
Más si por el contrario, tu afán está en este mundo, si esperas tener ese poder limitado que te da el dinero, en lugar del ilimitado que te puede dar la oración. Si esperas mover tus influencias en el ámbito político y comercial, con hombres como tu, con las mismas o peores debilidades que las tuyas, en lugar de tocar el corazón de Dios y lograr salvar del infierno a los perdidos, pues eres un pésimo estadista, un empresario con poca visión y un ser sin trascendencia. Pero tienes oportunidad de cambiar, hasta que tu corazón deje de latir.
En resumen, el hombre o mujer, más importante de éste mundo, es el que tiene como Padre al Ser más importante del Universo. ¡Anímate!, da el salto a tu verdadera vocación, cumple el propósito por el cual fuiste creado y serás libre, serás feliz y serás una de las personas más importantes sobre este mundo, serás un Hijo de Dios.
Les quiero hablar de un anciano que vive en una remota provincia de un lejano país. Es analfabeto, así como lo lee, jamás en su vida tuvo la oportunidad de aprender, nació lisiado de las extremidades inferiores y pensaron que sería una pérdida de tiempo, por ello, desde pequeño le enseñaron ciertos labores manuales que podía realizar, un oficio que le diera para comer, sin más, cuando fuere mayor.
Jamás ha salido de su región, no ha viajado, no conoce el mundo, sólo puede ver las noticias desde su viejo televisor. Pero les aseguro que él es la persona más importante y más influyente sobre la faz de la tierra. Tengo como probarlo.
Un día éste hombre realizó la hazaña más espléndida, hizo estremecer al mismo cielo. Movió sus influencias al máximo nivel y logró que aún las autoridades de su país cambiaran de parecer, sin siquiera hablarles personalmente, no fue necesario.
Pero, ¿Quién es? Se preguntarán, pues es nada más y nada menos que un hombre entregado a la oración y comunión con el Ser más importante del universo, Dios. Y aunque no lo crean, existen muchos hombres y mujeres, que detentan ese cargo hoy en día. ¿Quieres ser uno de ellos?
Pues si eres un hombre o mujer de oración, que entregó su vida a Jesucristo, arrepintiéndose de todo pecado. Si tienes plena comunión con el creador de “todo”, si aún los ángeles te sirven, si la naturaleza está a tu disposición para cumplir tu propósito de vida, si sabes que te espera una mansión allá en el cielo, entonces eres uno de ellos.
Más si por el contrario, tu afán está en este mundo, si esperas tener ese poder limitado que te da el dinero, en lugar del ilimitado que te puede dar la oración. Si esperas mover tus influencias en el ámbito político y comercial, con hombres como tu, con las mismas o peores debilidades que las tuyas, en lugar de tocar el corazón de Dios y lograr salvar del infierno a los perdidos, pues eres un pésimo estadista, un empresario con poca visión y un ser sin trascendencia. Pero tienes oportunidad de cambiar, hasta que tu corazón deje de latir.
En resumen, el hombre o mujer, más importante de éste mundo, es el que tiene como Padre al Ser más importante del Universo. ¡Anímate!, da el salto a tu verdadera vocación, cumple el propósito por el cual fuiste creado y serás libre, serás feliz y serás una de las personas más importantes sobre este mundo, serás un Hijo de Dios.






3 comentarios:
amen a eso me gusto mucho
es realmenente icreible saber que yo tambien puedo ser uno de los hombres mas importantes del mundo. bajola comunion de Dios, atravez de la oracion...!!!
Es realmente increible saber que yo tambien puedo ser uno de los hombres mas importantes del mundo. Bajo la comunion de Dios, A travez de la oracion..!!!
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